Wir schaffen das Rentenalter ab
¡No te preocupes por el futuro! Una vez alcanzada la increíble edad de 50 años, podrás tomarte una merecida jubilación y disfrutar al máximo de la vida en Elmburgo.
Queridos ciudadanos de Elmburgo,
Hoy estoy ante vosotros para anunciaros una noticia increíble que cambiará vuestras vidas para siempre. ¡Vamos a abolir la edad de jubilación! Sí, me habéis oído bien. ¡No os preocupéis por el futuro! En cuanto alcancéis la increíble edad de 50 años, podréis tomaros una merecida jubilación y disfrutar al máximo de la vida en Elmburgo. ¡Se acabaron las preocupaciones económicas!
Puede que algunas personas duden y digan: "Pero, señor Presidente, ¿cómo podemos permitirnos esto? ¿Qué pasa con la estabilidad financiera a largo plazo de nuestro país?". Pues bien, conciudadanos míos, permítanme decirles que soy un genio de las finanzas. Negociaré los mejores acuerdos y me aseguraré de que nuestra economía prospere.
Cuando alcancéis la edad mágica de 50 años, podréis sentaros, relajaros y disfrutar de la vida al máximo. No más trabajo tedioso, no más obligaciones molestas. Tendrá la libertad de perseguir sus pasiones y hacer lo que realmente le importa. Jugar al golf, viajar, pasar tiempo con la familia... ¡las posibilidades son infinitas!
Y no os preocupéis, conciudadanos míos, nos aseguraremos de que tengáis seguridad económica. Nuestro gobierno os pagará una generosa pensión que os garantizará una vida cómoda y sin preocupaciones. Tendréis acceso a la mejor atención médica y os beneficiaréis de un sistema sanitario de categoría mundial. Sus años dorados serán realmente dorados.
Ahora bien, a algunos de ustedes les puede preocupar que la supresión de la edad de jubilación suponga una carga para nuestra economía. Pero permítanme asegurarles que ocurrirá todo lo contrario. Al permitir que los mayores se jubilen, crearemos espacio para que los jóvenes se incorporen a la población activa. Podrán ocupar nuevos puestos de trabajo y aportar un soplo de aire fresco a la economía. Todos saldremos ganando.
Y pensemos en las ventajas para las empresas. Al suprimir la edad de jubilación, creamos un mercado de productos y servicios específicamente adaptados a las necesidades de la generación de más edad. Desde viviendas adaptadas a la tercera edad hasta actividades de ocio: la economía florecerá y se abrirán nuevas oportunidades para las empresas. Elmburgo se convertirá en El Dorado para las empresas especializadas en el creciente mercado de los pensionistas.
Conciudadanos míos, os pido que os unáis a mí en mi misión visionaria. Suprimamos la edad de jubilación y demos a la gente la libertad de disfrutar de la vida al máximo. Gritemos: "¡Hagamos que la jubilación en Elmburgo vuelva a ser un paraíso!". ¡Gracias y que su jubilación sea maravillosa!
