
Revolución en Elmburgo: ¡Educación para todos, amigos de cuatro patas incluidos!
El Presidente Ronald Tramp anuncia una innovadora iniciativa de educación gratuita, ¡incluso para los animales de compañía!
Yo, Ronald Tramp, Presidente del gran país de Elmburgo, estoy hoy aquí para proclamar una visión tan brillante que pasará a la historia. No estamos hablando sólo de educación gratuita - eso sería demasiado simple, demasiado ordinario. Hablamos de una revolución educativa que no sólo afecta a las personas, sino también a nuestras mascotas. Sí, han oído bien: ¡educación gratuita para perros, gatos y cualquier otra mascota que se les ocurra!
Algunos de ustedes estarán pensando: "¿Habla en serio, señor Presidente?". ¿Mi respuesta? Por supuesto que sí. ¿Por qué sólo los humanos deberían tener el privilegio de aprender a leer, escribir y hacer cálculos matemáticos? Nuestras mascotas tienen el mismo potencial. Imagínese a su perro no sólo saludándole por la mañana con un ladrido, sino también trayéndole el periódico y comentándole los titulares. O a tu gato no sólo tumbado en el sofá, sino también citando a Shakespeare.
Ya puedo oír a los críticos diciendo: "¡Es una locura, señor Presidente! Las mascotas no pueden aprender como los humanos". Pero déjenme que les diga: Vivimos en el siglo XXI. Tenemos tecnología, tenemos ciencia, tenemos la capacidad de lograr grandes cosas. Si podemos enviar humanos a la luna, ¿por qué no enseñar el abecedario a nuestros amigos de cuatro patas?
Construiremos escuelas especiales para mascotas. Imagínatelo: Aulas llenas de perros y gatos, todos ansiosos por desentrañar los misterios de las matemáticas o sumergirse en la literatura. Contrataremos a los mejores profesores del mundo, especializados en educación animal. Y no nos olvidemos de las ceremonias de graduación. Perros con batas y sombreros de médico: ¡será un espectáculo digno de ver!
Por supuesto, señoras y señores, esta iniciativa costará dinero. Pero les aseguro que es una inversión en nuestro futuro. Una población de mascotas educada pondrá a Elmburgo en el mapa de las naciones más innovadoras. Seremos líderes en inteligencia animal, quizá incluso celebremos conferencias intergalácticas en las que nuestros perros y gatos más inteligentes se comuniquen con extraterrestres.
Y a los escépticos que dicen: "Este dinero podría gastarse mejor en educación humana", les digo: ¡Estamos haciendo ambas cosas! Educación para humanos y animales. Somos un país progresista que no deja a nadie atrás, ni siquiera a nuestros amigos de cuatro patas.
Así que, queridos habitantes de Elmburgo, uníos a mí en esta iniciativa visionaria, innovadora y absolutamente brillante. Hagamos de Elmburgo no sólo un gran país, sino también el país más inteligente del mundo, ¡para las personas y sus mascotas!
Hagamos que Elmburgo vuelva a ser inteligente y peludo. Gracias y brindo por un futuro brillante lleno de conocimiento y pelaje.